Los vehículos efectúan la salida en orden, de los más veteranos a los más actuales.
Alrededor de cien coches con más de 25 años se dan cita en la IV Ruta de Automóviles Antiguos por los Pueblos de Moclín. Muchos participantes asistieron vestidos con trajes de época.
El diseño de las formas, el rugido de los motores, los brillantes colores metálicos de la carrocería y la variada gama de bocinas son sólo algunos de los elementos que contribuyen a crear la imagen romántica de los vehículos de antaño.
Artículos de lujo entonces, privilegio de unos pocos, y piezas de colección que, incluso hoy, sólo algunos afortunados pueden permitirse. Rodeados de una buena cantidad de curiosos y amantes del mundo del motor, alrededor de cien vehículos se dieron cita en la explanada del hotel Espada de Granada, en Puerto Lope, punto de partida de la IV Ruta de Automóviles Antiguos por los Pueblos de Moclín.
Los participantes, procedentes de distintas ciudades andaluzas y de otros puntos de España, aprovechaban los momentos previos a la salida para intercambiar con el resto de los asistentes impresiones acerca de los vehículos. “Además de éste coche, un Alvis de 1950, tengo varios Seiscientos y algunas motos antiguas”, explica Miguel Ángel Pantoja, que asegura que el encanto de las piezas antiguas reside en la variedad de los diseños y el recuerdo que trasmiten del pasado.“Ya estamos saturados de los coches modernos, que son, en su fisonomía, todos iguales”, declara. José Antonio González llegó desde Cádiz con su Citroen Once Ligero, “uno de los primeros que usó tracción delantera y suspensión independiente”, señala. González forma parte del Club de Vehículos Clásicos de Cádiz, cuyo presidente, Manuel Abollado, acudió al encuentro con un Buick de 1947, el mismo que se utilizó en el rodaje de la película ‘Manolete’, protagonizada por Adrien Brody y Penélope Cruz.
Como señala Abollado, “mantener coches de este tipo es costoso y hay que estar introducido en este mundo para saber dónde encontrar las piezas”. Los miembros de esta agrupación gaditana acudieron a la cita con trajes de época, “resultado de la inventiva y del trabajo de nuestras mujeres”. Roberto Lorente Picman, por su parte, llegó desde Jerez de la Frontera para estrenar su Ford V8, un ejemplar de 1935 que le costó dos años reparar.
“He tenido que pedir piezas a EE UU y Canadá”. Lorente tiene, además, una limusina inglesa, un Rolls-Royce, un Mercedes Benz Adenauer, “igual que el que usaba la escolta de Franco”, un Riley, “que es el coche de la policía inglesa de los 50”, un Mercedes 190 deportivo, un Cadillac de los 50, “conocido como ‘el Cadillac de Elvis Presley’, y un Ford A de 1929. Colección “de un valor incalculable”.
Ruta. El rallye, organizado por el Club de Automóviles Antiguos Reino de Granada, el Ayuntamiento de Moclín y la Correduría de Seguros Alfonso F. Fígares, partió de Puerto Lope pasadas las once de la mañana y recorrió los pueblos de Montefrío, Tózar, Limones, Colomera, Olivares, Tiena y Moclín, para volver al punto de partida, donde las asistentes disfrutaron de un almuerzo en el que distintas marcas patrocinadoras del encuentro entregaron premios a ‘la ropa de época’, ‘la buena suerte’ o al ‘coche con más hierros’, entre otros, además de realizar distintos sorteos.
Entre los vehículos más antiguos, se encontraba el de Rosa Carmona y Luis Valero, que acudieron al circuito desde Málaga con un Citroen Rosalie de 1933. Según sus dueños, “si decidiéramos venderlo, podríamos pedir por él entre 25.000 y 30.000 euros”. Variedad. En el recorrido, participaron también otros vehículos más accesibles. Es el caso del coche de José Manuel Vico e Inma Lucena, un Citroen 2CV de 1977 que, además de participar en este tipo de recorridos, es el principal medio de transporte de su propietario.
La pareja, vestida con indumentaria hippie, asegura que, en su momento, “éste era un coche muy económico, muy resistente y muy fácil de reparar, por eso lo usaba la gente del campo y los hippies”. La salida hacia Montefrío se convirtió en un desfile de joyas del pasado. Seiscientos, Pontiac, Mercedes, MGB, Alvis e incluso un viejo autobús y un coche fúnebre, fueron algunos de los modelos que, por orden de antigüedad, pasaron ante los espectadores haciendo sonar sus originales bocinas y regalando, a su paso, nostálgicos recuerdos del pasado.


